Va de ermitas
Aunque uno es profundamente impío y jamás ha ido de romería, eso no le impide caminar lo que haga falta siempre y cuando se trate de visitar determinadas ermitas. Concretamente se trata de la de Santa María de Iguacel, en el valle de la Garcipollera (Pirineo Aragonés).
Construida entre los años 1040 y 1050 (y reformada en 1072), está situada a casi 1200 metros de altitud. Una de las joyas del románico, retiro espiritual 100%. Y con una curiosa inscripción sobre la portada que la hace casi única, al ser de uno de los pocos edificios fechados y firmados del románico en España.
"Esta es la puerta del señor por donde entran los fieles en la casa del señor, que es la iglesia fundada en honor de Santa María. En ella se han hecho obras por mandato de Sancho conde junto a su esposa de nombre Urraca. Ha sido terminada en la era de 1110 (año de 1072), reinando el rey Sancho Ramírez en Aragón, el cual ofreció por su alma en honor de Santa María la villa llamada Larrosa para que le dé el Señor la vida eterna, amén. El lapidario de estas letras se llama Aznar. El maestro de estas pinturas se llama Galindo Garcés."
Y para llegar, siguiendo una pista forestal durante una hora aproximadamente, debemos pasar por Azín, otro de los muchísimos pueblos abandonados del Alto Aragón. De este apenas se conserva la torre de la iglesia.
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Autor: Noe
Fecha: 07/03/2008 03:38.








