Nueva vida en venta

Este Somardón se levanta a la hora de siempre, acude caminando al trabajo y jurando que es el último día que madruga, se toma un horrible café de máquina para intentar despejarse, mira la pila de papeles que le espera sobre la mesa, conecta el ordenador, echa un vistazo a El País y no puede creer lo que ve.
“Se vende vida”. El titular podría indicar que alguien pone a la venta algún tipo de elixir de juventud, o que está dispuesto a entregar a alguien a cambio de dinero, pero no van por ahí los tiros. Se trata de vender la identidad, el nombre, las relaciones, el trabajo incluso. El australiano Nicael Holt ha conseguido vender la suya por 5.800 dólares (algo más de 4.400 euros) en una conocida casa de subastas de Internet.
A principios de este mes, Holt, de 24 años, colgó su anuncio en la conocida web de subastas Ebay, con el anuncio “New life for sale!” (“Nueva vida en venta”). Holt incluía en el posible trato la venta de su nombre, su número de teléfono y todas sus pertenencias. El precio de salida era de 3,90 dólares. La subasta se cerró ayer al precio de 7.500 dólares australianos (5.800 dólares americanos). El comprador se hace llamar "ridderstrade".
De nuevo el Somardón ve perdida la oportunidad de su vida para cambiar de aires: no ha estado en Australia, el trabajo actual no le vuelve loco. Y todo por sólo 5.800 dólares, que al cambio sale por algo más de 4.400 euros. Resabiado, intuye que algo debe fallar, puesto que el precio incluye un curso para aprender a ser Nicael Holt, a saber, clases de surf, hacer el pino y malabares con fuego. Sigue leyendo y ahí está la pega que buscaba:
Por ese precio, Holt, que está dispuesto a seguir adelante con el trato si ridderstrade paga en metálico, ofrece no sólo su nombre o pertenencias, sino todo lo necesario para que el comprador se convierta en el propio Holt. Así, le presentará a todos sus amigos y “amantes potenciales”, aclarando que son “unas ocho chicas con las que he estado flirteando”. También vende una antigua relación con una ex novia.
Colega, tú no es que seas un tipo desprendido, filántropo como pocos; tú no eres más que un tipo en apuros que no sabe qué hacer para salir del berenjenal en que te has metido.
La noticia, con todo detalle, pinchando aquí.
Comentarios > Ir a formulario
Autor: José Andrés
Y después tienes que sumar los gastos médicos, ya que los pobres no vienen muy bien de salud.
Fecha: 26/01/2007 11:52.
Autor: Somardón
Fecha: 26/01/2007 12:37.





