Qué tiempos aquellos...

Navegando, navegando, uno se encuentra joyas como este psicodélico cartel electoral de 1977, y tal vez ahora, antes de que comience oficialmente la campaña y se me pueda acusar de pedir el voto para alguna formación determinada, sea el momento de que recordemos cómo eramos y cómo hemos cambiado... Hermosa mata de pelo la de Pujol, sí señor.
Y, ya puestos, reflexionemos sobre los efectos que puede causar un buen tripi en un diseñador de carteles admirador de los Beatles y su Sargent Pepper.





