Le atendió Ramiro B (37)
Luis mira por la ventana, como cada mañana antes de salir para el despacho. Llueve.
Odia los paraguas, así que decide utilizar su anorak, el rojo, el que a veces emplea su mujer aunque nunca ha sabido porqué con la cantidad de ropa que ella tiene. Todo el día de tiendas, ella dice que librerías pero él sospecha que toda su pasta (su de él) la dilapida en trapos.
Coge su maletín con la derecha y sale a la calle sin encontrar en la casa a nadie de quien despedirse: el niño ya estará camino del colegio y Carmen de compras.
Hace frío y esconde la mano libre en el bolsillo izquierdo. Encuentra algo que no recordaba haber puesto ahí. Lo saca a la luz: un papel algo arrugado. Lo desdobla: un nombre, Manuel, y un teléfono.
¿Alguno de los clientes de su despacho? ¿Alguna llamada que quedó en hacer? Menea la cabeza a izquierda y derecha mientras se dirige a la oficina. Tal vez deba llamar cuando llegue y salir de dudas.
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